"Princesa del drama", así la llamaba su madre. Su vida no había sido nunca fácil. Se crió ella sola ya que su madre nunca estaba en casa. Decidió que no iría al colegio, a su madre no le importó. Decidió que quería trabajar, a su madre no le importó. Decidió que se quería casar, a su madre no le importó. Para cuando quiso darse cuenta, dejó de preocuparse por sus acciones, creyendo que todo estaba bien. Y entonces su madre murió y ella heredó su fortuna.
Durante un año su vida se basó en gastar cada céntimo que había en su cuenta, intentando llenar el vacío que había en su pecho. Su padre desapareció tras las faldas de cualquier chica y ese vacío se hizo más hondo. Hasta que un día, visitando la biblioteca de su madre, encontró un libro distinto a todos los demás. Era azul y destacaba entre los demás tomos de la enciclopedia más antigua que ella había visto. Se acercó al libro y lo abrió. De él cayó un sobre que, al darle la vuelta, reveló su nombre... escrito con la letra de su madre. Abrió el sobre con más miedo que otra cosa, pero lo único que encontró fue una gargantilla... ninguna nota y a pesar del tiempo que había pasado, la reconoció: era la gargantilla de su madre. El colgante del ying yang que tantas veces había visto. Pero ¿por qué no se lo había dado? ¿Por qué lo había escondido?
Salió de casa y corrió sin ningún destino, pasando entre los árboles, arañándose con las ramas y tropezando con las piedras. Cuando creía que sus piernas no podrían aguantarla más, oyó a alguien. Alguien estaba leyendo en voz alta. Intentó acercarse poco a poco para pasar desapercibida, pero una rama la delató... y él la miró.
Durante un año su vida se basó en gastar cada céntimo que había en su cuenta, intentando llenar el vacío que había en su pecho. Su padre desapareció tras las faldas de cualquier chica y ese vacío se hizo más hondo. Hasta que un día, visitando la biblioteca de su madre, encontró un libro distinto a todos los demás. Era azul y destacaba entre los demás tomos de la enciclopedia más antigua que ella había visto. Se acercó al libro y lo abrió. De él cayó un sobre que, al darle la vuelta, reveló su nombre... escrito con la letra de su madre. Abrió el sobre con más miedo que otra cosa, pero lo único que encontró fue una gargantilla... ninguna nota y a pesar del tiempo que había pasado, la reconoció: era la gargantilla de su madre. El colgante del ying yang que tantas veces había visto. Pero ¿por qué no se lo había dado? ¿Por qué lo había escondido?Salió de casa y corrió sin ningún destino, pasando entre los árboles, arañándose con las ramas y tropezando con las piedras. Cuando creía que sus piernas no podrían aguantarla más, oyó a alguien. Alguien estaba leyendo en voz alta. Intentó acercarse poco a poco para pasar desapercibida, pero una rama la delató... y él la miró.
Creando tensión! me gusta, seguiré viendo qué sorpresas nos depara ésta historia.
ResponderEliminar;) Libros distintos en bibliotecas míticas, de película Aledia, gracias
ResponderEliminar;) Tu fiel fan,
JoseLu